Ya estamos aqui
Existe no obstante otro terror diferente, que fue el que experimente cuando el director de un conocido fancine, me llamo para encargarme la labor de realizar un articulo que fuese realmente terrible. Me lo pide, justo en plena época de exámenes. Como si no supiera que para lo único que utilizo la imaginación, en estas fechas, es para planear la muerte mas violenta que pueda experimentar un profesor.
Sus palabras fueron, “algo terrorífico”. No sabia que podía hacer; ¿Un relato?... no, no son mi fuerte, ¿una vivencia personal?... tampoco, si bien son extrañas no llegan a calificarse de terroríficas, ¿un reportaje?... puede pero ¿de que?...
Como no se me ocurría que hacer, me puse a ver la tele. Increíblemente, tras escasos
minutos de bombardeo de imágenes, encontré lo que quería. ¡Tanto tiempo escurriendo
el cerebro inútilmente!. Lo había tenido delante de mi, había estado siempre hay,
esperando a ser visto. Lo decidí llamar:
YA ESTAMOS AQUI...
Por fin me di cuenta. No me hacia falta inventar a un supurante y aberrante monstruo de mil tentáculos. El monstruo mas terrorífico que la mente humana jamas podrá crear ya esta aquí, rodeándonos, conviviendo con nosotros. Puede ser tu hermano, tu padre o un amigo lejano, ni tan siquiera tienes porque conocerle.
No me llames loco, no tires el articulo a la basura, todavía no, antes dejame decirte
que el indecible ser del que te quiero hablar, el abominable ente de inenarrables pecados, es el ser humano. Si ,ese defectuoso juguete que algún dios, cansado de el, abandonó en un planeta llamado Tierra, hace ya diez millones de años.
Continua leyendo y permitirme que te explique lo que quiero dar a entender. Olvida a los alienigenas babeantes, a los seres que surgen de algún pantano o de los temidos virus mutantes. El dolor y la capacidad para crear sufrimiento, experimentada por el ser humano con sus semejantes, no es ni será nunca comparable con las garras del
hombre lobo o los afilados colmillos de Dracula. No hay ni habrá monstruo tan feroz, tan sanguinario como lo puede llegar a ser la raza humana.
Piensa un poco, en cuantas películas o relatos has visto al malo, sacar de su propio
vientre a un hijo suyo. Una pequeña vida a la cual ha estado alimentando y dándole calor durante nueve meses y cuando tiene entre sus brazos, a esa pequeña criatura, carne de su carne, indefenso, sucio, caliente y todavía manchado por su propia sangre, es capaz de arrojarlo a la basura, a la puta basura, mientras respira sus primeras bocanadas de aire, para que muera de frío o lo devoren las ratas. Joder seria mas humano o mejor dicho mas monstruoso habérselo comido o haberle roto el cuello, una muerte mas rápida.
Eso no es todo. Examina todas las películas y dime si en alguna has encontrado
que el malo fabrique, a cambio de un poco de dinero, minas antipersonales, hechas de
plástico de colores, llamativos, cuyo objetivo es parecer un juguete y poder arrancarle algún miembro, al primer niño que cansado de la guerra, de una guerra que no comprende, se atreva a salir de su casa.
Tu ahora estas leyendo este articulo, tumbado en tu cómoda cama, en tu tranquila casa, pensando que permaneces al margen. Ingenuo, ¿quien dice que en casa estas a salvo? ¿quien me puede decir cuantos niños, mujeres y ancianos han muerto de palizas o ensartados por cuchillos, esgrimidos por aquel que parecía tan buena persona? Tu
vecino, tu mejor amigo o algún desconocido que llame a la puerta, puede hacerte pasar
horas de intenso dolor. No tiene porque tener motivos. Tu puedes ser la próxima víctima de un macabro juego de rol, el espontaneo actor de una película Gore, o simplemente víctima de un incesante deseo de probar carne humana.
No te rías de mis palabras, solamente tienes que leer el periódico. Leerás sobre hijos que con ayuda de sus amigos apuñalan a su madre, por no querer comprarle unas deportivas, hombres-bomba lo suficientemente cargados como para que lluevan vísceras en 200 metros cuadrados, cámaras de gas para un genocidio, lluvias de Napalm dolor
exponencial, instrumentos de tortura imposibles de imaginar, violaciones de ancianas
octogenarias y de niños que a su vez serán violadores, armas biológicas, químicas,
atómicas...
Nadie esta a salvo. ¡Deja de leer esos estúpidos libros de terror!, porque la bestia
acecha en cualquier esquina, en cualquier calle, puede ser tu jefe, tu compañero de clase o lo que es peor, puede estar en tu propia casa. Piénsalo fríamente, tu también puedes producir dolor. No es algo lejano a ti solo apto para psicópatas. La mente humana es muy creativa y los medios están a tu alcance, en la cocina, en la caja de herramientas o en el laboratorio de ciencias. ¿Nunca te has preguntado como te sentirás al cortar tu primera oreja?, poder descubrir lo que ese infeliz ha tomado para comer, apretar fuertemente tus manos hasta poder oír el crujido de la traquea, adivinar a que temperatura se encuentra el interior de el cuerpo humano, disfrutar de un baño de sangre...El abanico de posibilidades es infinito, bisturíes, punzones, escarpelos, martillos, cables, sierras, fuego, acidos, ratas ...
No esperes a que lleguen de otro galaxia porque ya están aquí, son diez mil millones y alguno tiene motivos para matarte. ¿Quien te dice que tu no serás el próximo que vera como se te escurren las entrañas entre los dedos?, ver como tu sangre salpica el sucio suelo, mientras ves correr a aquel que te ensarto, con tanta facilidad, como un cuchillo caliente se hunde en la mantequilla..... piensalo

